BEATRIZ CÁRCAMO BRAVO 
 
En los tres últimos años mi trabajo ha girado básicamente alrededor de un tema recurrente, una idea desemboca en una imagen, a veces sin un método fijo, o sin un fin concreto, la imagen aparece y se desarrolla, así surge el símbolo de la rosa , creciendo y generando material: una colección. Este proyecto nació del sedimento de una experiencia de plenitud, que trató de hacer perdurar en el tiempo, por su gran poder de transformación y de armonía que reporta. Este sentimiento lo expresó simbólicamente a través de la rosa. Mi deseo es que sea recordado y sea capaz de generar emociones paralelas que estimulen sensaciones y permitan soñar. Lo que pretendo con esta colección es crear un diálogo que sirva de mecha, encienda la imaginación y las emociones. Miro mi obra casi como si fuera yo misma. La rosa la asociacion a la percepcion de lo inexpresado, de lo que permanece envuelto en el interior, callado y quieto, haciendonos conscientes de nuestra soledad como elemento esencial de nuestra existencia. La rosa nace en la superficie de libros abiertos, llenos de letras, palabras y partituras. De esas palabras que se articulan para transmitir la información al exterior. De este modo, la rosa y su silencio, encuentran en las palabras un medio de liberación. Así, se armoniza lo masculino (el libro, lo racional) y lo femenino (la rosa, con su carga emotiva). Así las palabras nutren la rosa y la rosa nutre el alma. Son los objetos que me ayudan a mantenerme fiel a mi verdad, creando metaphors de vivencias que me permiten reconocer y recordar quién soy, ofreciendo a quien contemplar un intercambio de emociones. Creo que las relaciones humanas y la búsqueda de la naturaleza como centro y equilibrio del ser, es lo que más impacto tiene para mí a la hora de influir en mi trabajo. Me gusta mucho la idea de que una obra pueda funcionar como un foco para la contemplación y la reflexión, que de alguna manera, puede servir como una puerta de entrada tanto a la memoria colectiva como a lo íntimo. Empecé a utilizar principalmente la encáustica porque me cautivó su historia antigua, y por su proceso en sí, su versatilidad y propiedades fascinantes. Cada medio habla su propio lenguaje, mi proceso se mantiene en constante búsqueda. E? Ste medio antiguo deriva de cera de abejas y resina dammar, requiere el uso de calor para fundir cada capa de medio de cera para garantizar una pintura estable. es lo que más impacto tiene para mí a la hora de influir en mi trabajo. Me gusta mucho la idea de que una obra pueda funcionar como un foco para la contemplación y la reflexión, que de alguna manera, puede servir como una puerta de entrada tanto a la memoria colectiva como a lo íntimo. Empecé a utilizar principalmente la encáustica porque me cautivó su historia antigua, y por su proceso en sí, su versatilidad y propiedades fascinantes. Cada medio habla su propio lenguaje, mi proceso se mantiene en constante búsqueda. E? Ste medio antiguo deriva de cera de abejas y resina dammar, requiere el uso de calor para fundir cada capa de medio de cera para garantizar una pintura estable. es lo que más impacto tiene para mí a la hora de influir en mi trabajo. Me gusta mucho la idea de que una obra pueda funcionar como un foco para la contemplación y la reflexión, que de alguna manera, puede servir como una puerta de entrada tanto a la memoria colectiva como a lo íntimo.